Pasar más tiempo en casa
Hay una idea, bastante generalizada, de que las familias deben pasar más tiempo juntas, que los padres deben atender más y mejor a sus hijos y que para ello los horarios laborales deben ser más flexibles. Confieso que el otro día me quedé alucinado escuchando una noticia en TV sobre este asunto: en un reportaje se explicaba que hay colegios que abren sus puertas durante las vacaciones de Navidad para que los niños puedan acudir al centro escolar mientras sus padres están en el trabajo.
Lo delirante de la noticia es que tal medida se ofrece como una forma de conciliar trabajo y familia. Es decir, como los padres están trabajando durante las vacaciones de los hijos, la manera de conciliar es que los hijos puedan pasar el tiempo de sus vacaciones de Navidad en ....... ¡¡¡el colegio!!!. Los padres se pasan un montón de horas fuera de casa en detrimento de la vida familiar y nos proponen como solución que los hijos pasen más tiempo en el colegio. Realmente alucinante.
En los años ´90 el gobierno laborista británico comenzó un programa denominado "Sure start", denominación que se puede traducir como "comienzo seguro". El objetivo de este programa es crear miles de guarderías para que los niños puedan acudir a ellas desde bien pequeños. En este proyecto llevan gastados ya más de 30 millones de euros.
Jay Belsky, un psicólogo americano contratado como asesor para fiscalizar "Sure start" ha declarado hace unos días, basándose en la experiencia y en diversos estudios ingleses y americanos: "los niños que pasan más tiempo lejos de sus padres experimentan de alguna manera relaciones madre-hijo menos armoniosas y empiezan el colegio siendo más agresivos y desobedientes que los niños educados en casa. Estos efectos no son atribuibles a la mala calidad de las guarderías y parecen más probables y duraderos cuanto antes es separado el niño de sus padres".
Una de sus propuestas consiste en que, en vez de gastar los impuestos de los ciudadanos en crear guarderías, se les deje esos impuestos a los padres y madres para que decidan si prefieren quedarse en casa en vez de trabajar para ganar más o, por el contrario, seguir trabajando e invertirlo en guarderías.
No creo que haga falta ser un gurú de la psicología para saber que donde mejor están los niños pequeños es en su casa, con sus padres y sus hermanos. El sentido común lo indica, siempre que dejemos al sentido común hacer su papel. Mientras tanto, repetiré a los gobernantes que tanto gustan de solucionar la vida de los ciudadanos, aquello que leí en cierta ocasión: "¡¡Quiten sus sucias manos de mis cosas!!".


































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