Mi foto

Enter your email address:

Delivered by FeedBurner

Últimos comentarios

Para ser feliz

¿Cuestión de suerte?

Hay quienes ante la existencia de matrimonios y familias con éxito no tienen otra ocurrencia que apelar a la suerte. Me parece que esta es una visión muy "facilona" de la vida; cuando las cosas te van bien es que has tenido buena suerte, cuando te van males cuestión de mala suerte. Sirve para justificar que las cosas no salgan tan bien como uno quisiera, cuando en numerosas ocasiones la razón de fondo de que todo no vaya tan bien es que nos limitamos a esperar que las cosas vayan bien.

No se trata de dar lecciones, pero para que el matrimonio y los hijos vayan bien hace falta bastante más que suerte. Hay que partir de la base de que no existen matrimonios y familias "ideales" en las que no existen problemas, muchas veces la diferencia estriba en cómo afrontan esos problemas consustanciales  a toda relación humana.

Lo primero que hay que cultivar es la virtud de la esperanza, solamente se puede querer eficazmente cuando hay esperanza de conseguirlo. Si consideramos que algo es imposible, si pensamos que una meta no es para nosotros, tampoco la desearemos realmente. En el fondo es una cuestión de actitud, de convicción, de deseos de lo mejor, de creer que no todo es igual, de confianza en el ser humano y de actuar.

¿Suerte?, personalmente creo más en la complementariedad del hacer del hombre y la acción de la Providencia. La suerte se la dejo a quienes se pasan el día esperando mientras no hacen nada por conseguirlo.

Lo que esperamos

Si hay algo común a los hombres de todos los tiempos y lugares, esto es el deseo de felicidad y la esperanza de conseguirla. Sin embargo, cuando alcanzamos aquello que anhelamos, "se ve claramente que esto, en realidad, no lo era todo. Está claro que el hombre necesita una esperanza que vaya mas allá. Es evidente que solo puede contentarse con algo infinito, algo que será siempre más de lo que nunca podrá alcanzar." Spe salvi n 30.

Por eso, cuando las ideologías o los politícos nos ofrecen la felicidad, nos estan engañando. Son incapaces de poderla lograr ni siquiera para ellos mismos. Pienso que, a veces, están incluso más limitados para conseguirla que el ciudadano normal.

"Si no podemos esperar más de lo que es efectivamente posible en cada momento y de lo que podemos esperar que las autoridades politicas y economicas nos ofrezcan, nuestra vida se ve abocada muy pronto a quedar sin esperanza" Spe salvi n. 35.

Me atrevo a afirmar que la felicidad de cada uno de nosotros depende de nuestra libertad interior, del anhelo de busqueda de la verdad, de nuestra lucha por ser mejores en cada momento. Por eso, aún en el sufrimiento se puede tocar la felicidad.

Concretando propósitos

La expresión "año nuevo, vida nueva" de tan repetida es ya un lugar común. Sin embargo es cierto que en estos dias de Navidad la mayoria de las personas nos llenamos de deseos de ser mejores y los propósitos para ello suelen tener fecha: a partir del 1 de enero.

Sería importante concretar esas ganas de ser mejores ya que si no es así termina ocurriendo que  pasada la Navidad y comenzado el año nuevo se olvidan los propósitos de mejora y se vuelve a caer en lo mismo. Hoy me propongo y propongo a mis amigos y amigas lectores de Ser Audaces algo muy sencillo: si crees que en tu vida hay cosas que no van bien o que podrían ir mejor, si tienes deseos de ser mejor, concreta tus propósitos, que sean pocos pero alcanzables.

Proponte ser mejor esposo o esposa, mejor padre o madre, mejor hermano, mejor profesional, mejor amigo, mejor cristiano. Ponte metas muy concretas y toma nota de ellas para examinarte cada noche, será la mejor manera de avanzar.

Estar pendiente de aquello que se que le gusta a mi cónyuge, darle la razón aunque piense que no la tiene, sonreirle, tener cada dia un pequeño detalle, desear llegar a casa. Hablar a los hijos con calma, dedicarles unos minutos más aunque sea a costa de no leer el periódico o de navegar menos por internet. Acabar el trabajo de cada dia con primor, como si fuera lo mas importante y decisivo, ayudar a algún compañero, no entrar en las criticas y el cotilleo. Dedicar unos minutos a Dios, ofrecerle el dia por la mañana, leer unos minutos cada dia el Evangelio, pasar por una Iglesia y entrar a saludarle, hacer un pequeño examen de todo lo anotado por la noche, darle gracias por lo que has hecho bien y pedir perdón por lo hecho mal.

Solo así, luchando en cosas peqeñas y concretas que hacen más felices a los demás, estaremos en disposición de ser mejores. Las buenas intenciones y las ideas generales sirven para nada. Concretar la lucha para ser mejor y mantenerla cuesta, claro que sí, pero solo lo que cuesta merece la pena. Feliz año 2008 a todos y gracias por pasar por Ser Audaces.

¿A los buenos les pasan cosas buenas?

¿No es cierto que hay veces que una frase oída se queda grabada en el cerebro y que durante días se le intenta encontrar sentido?. Me pasó al ver recientemente una película bastante mediocre, cuyo titulo no recuerdo. En una escena de la película, una madre, enferma y a punto de morir, le da un beso a su hijo y le dice: "recuerda, a los buenos siempre les pasan cosas buenas". Música de orquesta y lágrimas. Me pareció la típica frase hueca, vacía, propia del pensamiento blandito dominante.

Sin embargo, con el paso de los días he ido buscándole un significado, y tras leer la última Encíclica de Benedicto XVI sobre la Esperanza se lo he encontrado. Es un hecho objetivo que tanto a los buenos como a los malos les pasan cosas buenas y cosas malas. Quizás la diferencia estriba en cómo afrontan unos y otros los sucesos que les ocurren.

Quiénes tienen esperanza, y normalmente suele ser la gente buena, no necesariamente creyentes, encuentran un sentido a las cosas que les ocurren. El Papa lo ha dicho de una manera magistral en la Encíclica Spe Salvi : "El presente, aunque sea un presente fatigoso, se puede vivir y aceptar si lleva hacia una meta, si podemos estar seguros de esta meta y si esta meta es tan grande que justifique el esfuerzo del camino".

Se trata de encontrar sentido a lo que se vive y se hace, de buscar, de creer que existe lo mejor y lo peor, el bien y el mal, la verdad y la mentira. Cuando se descubre esto, efectivamente "a los buenos les ocurren cosas buenas"

Dar sentido a la felicidad.... y al sufrimiento

"No me atrevo a decir que soy feliz. Tengo miedo de dejar de serlo". Son declaraciones, más o menos literales, de un personaje popular que leí hace unos días. En la entrevista declaraba que estaba casada y que era muy feliz pero que no lo decía públicamente por miedo a dejar de serlo.

Me sorprendí y comencé a darle vueltas en busca de algún sentido a tal afirmación. Se me ocurrió que quizás era manifestación de la estupidez humana, de algo tan extendido como el miedo a lo que se llama "mal farío", una especie de miedo a la predestinación, a la intervención de espiritus, a ser gafe. Algo perfectamente entendible en seres humanos de hace miles de años pero que hoy se me antoja, como minimo, infantil.

La siguiente consideración que hice fue recordar la afirmación de un amigo mío: "mucha gente tiene miedo a ser feliz". El resultado final de mis pensamientos fue una conjunción de las dos ideas: muchas personas piensan que la felicidad es, básicamente, una cuestión de suerte. Algo sobre lo que no tenemos poder; algo buscado con tanta ansiedad que, una vez que se vive, se pierde por el miedo a perderlo.

Muchas personas tienen miedo a la felicidad porque les da miedo perderla. Pienso que quienes no saben ser felices tampoco saben sufrir y, en el fondo, tampoco saben vivir. Porque ¿qué es la vida sino la conjunción de sufrimiento y felicidad?. El "meollo" de la cuestión está en encontrar sentido tanto al sufrimiento como a la felicidad, aprender a disfrutar de la vida. 

Reivindicación del compromiso

La mayoría de los mensajes que nos llegan, tanto a los adultos como a los niños y jovenes, son aquellos que reivindican la libertad como ausencia de compromisos o como independencia absoluta. En el fondo son fruto de ideologías que pretenden desvincular a la persona y enaltecer al individuo.

Frente a este pensamiento dominante, y a veces asfixiante, reivindico el papel del compromiso como auténtico factor determinante de libertad. Un compromiso libremente asumido es la mayor fuente de felicidad y libertad. Atreverse al compromiso es un acto noble y de valentia que hace a las personas más humanas.

Ser valiente y luchar por cumplir el compromiso adquirido, es lo propio de la condición humana y una de las ideas nucleares que los padres debemos vivir e inculcar en nuestros hijos. Es tiempo de valientes, de personas gallardas, de personas con ganas de comprometerse. Definitivamente, la auténtica libertad no está en la desinhibición sino en la capacidad de compromiso.

Pasión por la verdad

PensarEstos últimos días,  influido por la agradable lectura veraniega del libro "Cultura y pasión" que recoge diversos ensayos de Alejandro Llano, estoy escribiendo sobre libertad y verdad. La opinión dominante en nuestra sociedad es que la existencia de la verdad encadena y que el relativismo libera. Nada más lejos de la realidad, es la verdad la que libera, la que da alas y nos libera del subjetivismo, de la esclavitud de la opinión dominante.

Por ello no hay que tener miedo a la verdad, hay que buscarla con pasión, con honradez, sin prejuicios. Es este principio el que debemos vivir y transmitir a nuestros hijos. Es cierto que buscar la verdad es comprometido y puede resultar molesto. Resulta más fácil dejarse llevar de la corriente y hacer propio lo que otros se molestan en pensar.

"La mente del alumno no es un vaso que se llena, es un fuego que debe encenderse" (Gauss). Verdad y  libertad van inseparablemente unidas. Debemos fomentar la pasión por descubrirlas y vivirlas.   

La Verdad existe

Apl"La verdad existe, sólo se inventa la mentira" (George Braque). Parece obvio, y experimentable cada día, que nuestros tiempos se caracterizan por la imposición del relativismo en nombre de la tolerancia. Ante una afirmación incómoda, la reacción suele ser la acusación de fundamentalista.

Por definición, la ética busca el bien y el bien se logra cuando se conoce y se respeta la verdad. Sólo pueden exisitir la verdad o "mi verdad" y cuando "mi verdad" no coincide con la verdad se trata de la mentira. A los hombres nos corresponde buscar con espíritu libre la verdad, no inventarla  o acomodarla.

Vive el presente

Carpe Si tuviera que destacar dos características muy extendidas entre los hombres del siglo XXI éstas serían la nostalgia y la angustia. Se trata de dos realidades cuyo origen es común: la no vivencia del presente. La nostalgia nos embarga cuando volvemos al pasado, la angustia cuando nos vamos al futuro.

En ambos casos, pasado y futuro, se trata de momentos que no podemos gestionar. Lo que ya pasó no se puede cambiar y lo que está por venir depende, en buena medida de lo que hagamos en el presente. Sólo somos dueños del aquí y ahora. El presente nos presenta tareas por hacer mientras el pasado o el futuro nos llevan a la pasividad. El futuro se hace viviendo el presente.

Exigencia y compromiso alegres

1ca6v2ksgca53smaecaws2odyca9i82swca A proposito de mi post de ayer, me escribe un amable lector de Ser audaces:

"Es cierto lo que dices: Es precisamente en un ambiente de exigencia y compromiso donde las personas dan lo mejor de sí mismas y son más felices. Pero me parece que tendrías que insistir más -ya sé que no es fácil encontrar la manera de decirlo- que esa exigencia es una "amable" exigencia, una "gozosa" exigencia, un deportivo esfuerzo de superación, de mejora  y de progreso (en servicio a la sociedad, a los demás..., y, por tanto, redunda en el propio perfeccionamiento personal)."

Poco más hace falta añadir. Efectivamente la exigencia y el compromiso tienen mala prensa, se relacionan con imposición, falta de libertad, tristeza. Nada más lejos de la realidad. Hay miles de personas que cada dia intentan dar lo mejor de sí mismos superando una y otra vez la tendencia a la comodidad, al minimo esfuerzo o al propio lucimiento. Sólo desde una visión generosa de la vida se puede entender que la autoexigencia y el compromiso son fuente de inmensa felicidad para uno mismo y para los demás.

COMPRA MI LIBRO SOBRE EL MATRIMONIO EN INTERNET

Entrevista en La tarde con Cristina en COPE

Entrevista en semanario Alba

  • "

"Los gobiernos no salvan al mundo ..."

Entrevista en Revista Época

Entrevista en La Estrella Polar de COPE

Entrevista de Alfredo Urdaci en La Gaceta

Entrevista en Escritos Arvo

  • "

Entrevistas en Radios Hispanas

Gracias por tu visita

  • www.servicont.com
  • Blog: SER AUDACES - Get your quick ping button at autopinger.com!
  • Mi Ping en TotalPing.com

Varios

  • Movimiento en apoyo del idioma español en Internet
SER AUDACES