Sin duda alguna el matrimonio de los padres es el cimiento de lo que será el futuro matrimonio de los hijos. La fuerza de los hábitos y comportamientos que los niños aprenden en casa a través del ejemplo de los padres es fundamental en su desarrollo y, aunque es verdad que la vida es muy larga y rica y son muchas las influencias, los años de la infancia y adolescencia son cruciales. De cómo se traten los padres dependerá en gran medida cómo trataran los hijos a sus propios cónyuges.
Por eso me parece muy importante intentar poner en práctica este consejo: "enseñaré con mi ejemplo a nuestros hijos a tenerte en la mayor estima". Es el padre con su trato diario quien transmite el respeto, la delicadeza y el cariño con que la madre debe ser tratada.




























