Repartir pildoras y condones:¿es eso educar?
No me gustan las noticias alarmistas ni morbosas pero no me resisto a recoger una noticia que fue titular ayer en diversos medios de comunicación y que invito a leer: “Un instituto británico reparte la píldora del día después tras la orgía de 200 alumnos”.
Recojo la noticia porque me parece una prueba más del cinismo que se vive con respecto al sexo y el alcohol. Éste tema sólo es titular cuando se refiere a algo que afecta a masas y, por tanto, es más escandaloso y morboso.
La realidad es que cada fin de semana se reparten, sin conocimiento de los padres, miles de píldoras abortivas a menores en hospitales y centros de salud de España. Los médicos de urgencias pueden atestiguar que cientos de menores ingresan en urgencias los viernes y sábados en estado de coma etílico, menores que en muchos casos tienen menos de catorce años.
Según la noticia citada al principio, lo que más preocupa a los responsables del colegio son sólo los embarazos y las enfermedades de transmisión sexual. Algo muy común a lo que les ocurre a muchos padres, educadores y responsables políticos a quien sólo parecen preocuparles las consecuencias “técnicas” de los actos de sus hijos o alumnos. A pocos parecen preocuparles las personas, su intimidad, sus sentimientos y sufrimientos, sus ganas de ser mejores, la educación en virtudes, el educar jóvenes responsables capaces de diversiones de cierto nivel humano….
En muchos casos se justifican las conductas “animaloides” con ideas tan científicas cómo las hormonas o la edad del pavo. Todo ello me parece lamentable y da idea de la poca confianza y consideración que se tiene en el ser humano y, aunque digan lo contrario, en las posibilidades de la juventud si se les orienta y exige de acuerdo a su dignidad como personas.
El problema es de raíz y surge cuando se pretende arreglar con medios técnicos asuntos cuya solución está en otra dimensión. La educación sexual no es un “verso suelto” en el hombre, engloba aspectos muy íntimos y constituyentes de la persona.
Me propongo abrir una nueva categoría en “Ser audaces” para orientar a los padres y educadores en una educación de la afectividad y sexualidad seria y responsable. Iremos poco a poco, merece la pena y es posible.


























Últimos comentarios