Reconocimiento de derechos: hasta el infinito y más allá
La carrera por reconocer cada dia más y más derechos está alcanzando en España niveles siderales, hasta el infinito y más allá. Resulta muy popular hablar del reconocimiento y la ampliación de derechos, indudablemente es más agradable oir hablar de derechos que de responsabilidades; aunque la mayoría de las veces esto se plantee sin presupuesto económico y sin posibilidad práctica de llevarlos a cabo. No hay duda de que en una sociedad acritica es muy rentable políticamente.
Todos los seres humanos tenemos anhelos, sin embargo ¿son materia de exigencia y legislación?. Hoy he encontrado una entrevista que considero muy clarificadora al respecto. Una de las tesis que mantiene la profesora italiana Marta Cartabia es que hay una confusión entre los anhelos de felicidad de todos los hombres y el reconocimiento jurídico de los mismos, en la entrevista mantiene que el crecimiento de deseos de felicidad no tiene solución jurídica.


























Mikimoss clarifica usted más su postura con respecto al aborto, de lo que está escribiendo estos últimos dias deduzco que es usted defensor del aborto hasta segundos antes de que el niño nazca. Sin comentarios
Publicado por: Anibal | 01/10/08 at 18:25
Gracias Francisco por tu comentario que proporciona mas luz a esta locura de "extensión de derechos" en que estamos. Como bien dices, las consecuencias se verán. Saludos
Publicado por: Anibal | 01/10/08 at 18:23
Como dice el abajo firmante Dostoyevski, los deberes son el envés de los derechos. ¿Pero qué deberes asumen los antiabortistas como para reconocerle alegremente derechos al feto? Si una madre desatiende a su bebé recién nacido podemos hacernos cargo de él, facilitándole todo aquello que necesite. Al conceder derechos a los animales nos obligamos a buscar otras vías de experimentación y a no volver a divertirnos recluyéndolos en zoológicos o haciéndolos sufrir. El derecho a la propiedad privada se sustenta en nuestra capacidad para proporcionar seguridad a quien la demanda, etc. El establecimiento de cualquier derecho nos supone la asunción de unas obligaciones. ¿Pero a qué se compromete quien defiende la vida del feto, si no puede reemplazar a la mujer que lo engendra? La única posibilidad que encuentra el antiabortista para implantar su voluntad es violar la integridad física de quien no quiere seguir participando activamente en el sostenimiento de un nuevo ser, algo que no puede aceptarse. La libertad de los antiabortistas acaba donde empieza la piel de la mujer.
Publicado por: Mikimoss | 30/09/08 at 18:59
Recuerdo que hace unos dias le comentaba a un amigo el tema de la tolerancia, y le decía que creía en la existencia de una forma positiva y otra negativa de la misma.Y que nuestra sociedad actual democrática sufre en exceso de esa tolerancia negativa, es decir de una tolerancia en el sentido de dejar correr, de no escandalizarse ni indignarse nunca por nada.Hubo un tiempo en que en nuestra vieja Europa se hablaba de una tolerancia referida al credo religioso.Pero hoy en dia ese tema no depende del credo, sino que depende mucho de los estilos de vida:y en gran medida obedece a reclamaciones por parte de grupos minoritarios.Hemos visto como en los últimos tiempos se han producido diversas actuaciones de este nivel, como es el caso de la equiparación de las uniones homosexuales al matrimonio heterosexual o la regulación jurídica del aborto y creo que pronto tendremos en la mesa el tema de la eutanasia.Hoy no se discuten cuestiones de dogma sino de moral y los denominados "demócratas" ejercitan una labor tolerante, aceptando y concediendo espacio público a las "minoriías marginadas".Y de esta manera el concepto de tolerancia se traslada de la teoría a la praxis.
¿son todos los estilos de vida equivalentes?, Indudablemente no, pero plantearlos de esta manera en términos de tolerancia, mediante la equiparación legal de todas las conductas lo que hace es abolir la diferencia.Con independencia de su valoración moral que reciban estos estilos de vida, lo cierto es que desde el momento en que se procura esa equiparación, el problema se plantea como tal en el plano político.Desde el punto de vista ético, la cuestión está decidida de antemano:respeto por las pesonas.Pero en la medida en que el objeto de la tolerancia son las opiniones y actitudes ya no es suficiente apelar la virtud de los ciudaddanos particulares, sino que lo oportuno es tratar el asunto como un problema político.Y lo que distingue a nuestra época de las anteriores es que los estilos de vida o las conductas adquieren forma de reclamación en el foro público.El aborto,la homosexualidad y la eutanasia han existido siempre, pero no se planteaban como un derecho en la opinión pública.
Lo que corresponde al político es tener en cuenta las exigencias de los ciudadanos, y atender al derecho para ver hasta que punto tales exigencias son legítimas.Lo que se ha producido es un cambio en los derechos naturales de la persona.Y el fundamento del derecho ya no es la naturaleza, sino el sujeto que la detenta, y finalmente su libertad individual.
Este acaba en otro final , que ya se hablará en otra ocasión.
Un saludo
Publicado por: Francisco Lorenzo Salido | 30/09/08 at 18:47
María en esa linea va la intervención que cito. Si no recuerdo mal en la tramitación del estatuto de Cataluña se llegó a hablar, no se si se escribió, que existia el derecho a contemplar un buen paisaje, y cosas buenas buenisimas por el estilo. Ridiculo. Saludos
Publicado por: Anibal | 30/09/08 at 14:00
Dostoyeski aprecio especialmente tus comentarios llenos de agudeza y sabiduria. muchas gracias por aportarlos a Ser Audaces. Saludos
Publicado por: Anibal | 30/09/08 at 13:54
Mikimoss sus ideas sobre el aborto me ponen los pelos de punta, afirmar: "nadie puede gestarlo vicariamente. Como sólo en la madre recae esta posibilidad, sólo ella tiene legitimidad para establecer las condiciones en que lo hará o dejará de hacerlo. El embrión y la madre constituyen un universo en el que no podemos legislar, porque literalmente somos unos irresponsables" o "¿qué potestad tenemos para legislar en el vientre de una mujer?" justifican el aborto libre hasta un segundo antes del parto. Sin comentarios
Publicado por: Anibal | 30/09/08 at 13:51
Estoy completamente de acuerdo con lo expuesto en su artículo, por eso critico la irresponsable pretensión antiabortista de conceder derechos al feto. ¿Acaso pueden ellos reemplazar la labor de la madre que lo gesta en su interior? Desde el momento en el que sale al mundo, al bebé se le puede amamantar, mantener calentito y proteger de manera vicaria en caso de que la madre haga dejación de su tarea, pero nadie puede gestarlo vicariamente. Como sólo en la madre recae esta posibilidad, sólo ella tiene legitimidad para establecer las condiciones en que lo hará o dejará de hacerlo. El embrión y la madre constituyen un universo en el que no podemos legislar, porque literalmente somos unos irresponsables.
Publicado por: Mikimoss | 30/09/08 at 12:02
Tenemos una borrachera de libertad que supone convertir en derechos los caprichos de cada uno de los ciudadanos, sin tener en cuenta si perjudican a alguien más. Se han olvidado de lo fundamental: que la libertad de uno acaba donde empieza la ajena. Un saludo.
Publicado por: María | 30/09/08 at 10:26
De acuerdo en todo. De manera especial me llama la atención que nadie habla de deberes. Derechos y deberes son las dos caras de la misma moneda. Es complicado alcanzar la felicidad sólo a través de derechos. A la cima de la montaña se llega cuesta arriba, esto es, con esfuerzo. Y a la cima tienes que subir tú, no te pueden subir. Los derechos día a día te los tienes que ganar tú ejerciendo tú libertad y cumpliendo tus deberes.
Si pretendiera que el Estado me va a poder regalar graciosamente o jurídicamente la felicidad sería un iluso.
Publicado por: Dostoyevski | 30/09/08 at 9:28