El gobierno de Rodriguez Zapatero anda últimamente muy preocupado por atender las "demandas sociales" que tanto le preocupan. El último informe publicado por el periódico Magisterio pone sobre el tapete una auténtica demanda social y es un nuevo aviso sobre las generaciones de españoles que estamos formando. Según dicho informe el fracaso escolar en España aumentó hasta el 30,8 por ciento. Como referencia podemos utilizar los objetivos de la Unión Europea para 2010 que se proponía reducir el fracaso escolar al 15,5 por ciento. Parece claro que el fracaso de las políticas de los gobiernos de España son de Record Guiness.
El origen de ésta situación data de la política socialista de fomento de la mediocridad y de demérito del esfuerzo que propugnó la famosa logse. Después e los gobiernos de Gonzalea, durante los ocho años de gobierno del partido popular la logse siguió en vigor y sólo a falta de unas semanas para las elecciones de 14 de marzo de 2004 se aprobó la ley de calidad de la enseñanza, un tímido intento de elevar el nivel de la enseñanza en España. Una de las primeras medidas del nuevo gobierno socialista fue derogar dicha ley y volver al espiritu de la logse.
Los datos avalan que la enseñanza pública es el auténtico motor del fracaso escolar a pesar del denodado esfuerzo de los profesores por evitarlo. El aumento presupuestario, en detrimento de la enseñanza de iniciativa social a la que se intenta axfisiar, no ha servido para nada por la sencilla razón de que el origen del fracaso escolar no es de origen material.
Una política de apoyo a la libertad de creación de centros, de libertad de elección por parte de los padres, una pedagogía de defensa de la autoridad de los profesores acompañado de medidas legales, el fomento de hábitos de estudio, de esfuerzo y de excelencia supondrían un punto de inflexión en este drama. Lamentablemente el origen del fracaso es, una vez más, ideológico.





























Elentir si entendemos como Estado tambien a los nacionalsocialistas que gobiernan en Cataluña o en Galicia estoy de acuerdo contigo. En este caso no es "Madrid" quien impone, la obsesión no es sólo de Zapatero, hay muchos mesias como él en otras instancias administrativas. un saludo
Publicado por: Anibal | 10/09/08 en 15:56