¿Qué hay detrás, y... delante, y... a los lados de EpC?
Mientras los Tribunales de Justicia siguen dictando sentencias favorables a los padres en su derecho a la objeción de conciencia frente a EpC, ayer se hicieron públicas seis nuevas sentencias; los dirigentes políticos que defienden la asignatura siguen hablando y hablando y mostrando su verdadera cara.
Hace unos días la ministra de Igualdad decía que había que incorporar el estudio de la igualdad en el sistema educativo, para a continución relacionarlo con la ideología de género.
El diario La Razón también recogió unas declaraciones del expresidente de la Junta de Extremadura. Lean, lean: "Una cosa son los valores que se enseñan en la familias y otra qué se debe enseñar para ser buen ciudadano y vivir en sociedad, ya que son dos ideas totalmente diferentes", "La condición de ciudadano no te la da tu familia, sino el sistema político".
El calado totalitario de las dos afirmaciones es de echarse temblar, especialmente la última ya que "mutatis mutandi" equivaldría a afirmar que la condición de ciudadano también te la puede quitar el sistema político de turno.
Debo ser muy simple pero es que lo veo muy fácil, la EpC ya fue descubierta hace muchos años por Aristóteles quién afirmó que el buen ciudadano es el que vive las virtudes. ¿Alguien no está de acuerdo en que la generosidad, la laboriosidad o la sinceridad no son características del buen ciudadano?, ¿No es la Familia el lugar ideal para interiorizar y vivir las virtudes?, ¿No será mejor que la comunidad educativa vaya de la mano con los padres?. Hay un amplio marco para el acuerdo hay que situarlo fuera de las ideologías.
¿No será que al final lo que se busca es que nuestros hijos sean buenos socialistas, buenos laicistas o buenos feministas y no buenos ciudadanos?


























Claro que hay que estar preocupados Jorge pero eso nos tiene que servir para reaccionar y no quedarnos parados. debemos concienciar a todos los padres de su papel fundamental como educadores de sus hijos. Saludos
Publicado por: Anibal | 30/08/08 at 17:48
No cabe duda que estamos ante el intento de generar una nueva religión ("el laicismo"), en donde el "dios" es el hombre y su "iglesia" es el estado.
Me preocupa mucho lo que comentas: >
Lo que olvidan estos señores es que estos intentos ya se hicieron muchas veces a lo largo de la historia de la humanidad: Nerón, Julio César, Hitler, Nietzsche y otros, pensaron que Dios era un dios muerto, pero hoy en día son ellos los que yacen muertos y nosotros viviendo la alegría de un Dios vivo que bendice nuestras familias.
¡A MIS HIJOS LOS FORMAMOS MI ESPOSA Y YO! lo demás solo contribuye.
Gracias y bendiciones
Publicado por: JORGE | 20/08/08 at 15:58
Así es Cris, pero sigamos nuestro camino de padres y ciudadanos activos. Saludos
Publicado por: Anibal | 23/07/08 at 1:51
A mi lo que más gracia me hace es que algunos se creen que han inventado la pólvora...
¿Acaso la escuela no ha sido siempre un lugar donde educarse para ser ciudadanos?, ¿Desde cuando existe la familia?
Para eso no hace falta ninguna EpC, ni leyes "definitorias", porque eso, está y estaba ahí mucho antes de que cualquiera de los que escribimos en este blog estuviéramos en este mundo.
Por mucho que algunos se empeñen en dar la vuelta a la tortilla, la realidad es aplastante. Y de lo hablamos los detractores de EpC, es otra cosa muy diferente.
Aquí se han sacado de la manga que hace falta explicar a los niños cual es la forma correcta de vivir y pensar, según los políticos de turno, claro está. Ahora hay una serie de "modas", que te intentan metér hasta en la sopa...y lo que es peor; hacerte sentir, que, si no las sigues, eres, todo tipo de cosas...menos bonito.
Pues mira, yo, que soy adulta, que por suerte he recibido una formación "x", que tengo acceso a poder leer, viajar, etc..., sí tengo un "espíritu crítico, mejor o peor formado...y al menos, en mi libertad personal, puedo elegir y decidir, qué o no se adapta a mi forma de pensar o vivir.
¿Pueden hacer lo mismo niños o jóvenes?
Claro que no...por eso lo hacen...para que absoban todo eso antes de que tengan ese espíritu crítico y así...puedan manejar mejor el rebaño en el futuro.
A ver si la gente se cae del guindo y antes de hablar, se mira un poco los textos de los libros, se informa sobre los contenidos y sobre las presiones y amenazas que muchos padres e hijos están padeciendo, simplemente por no estar de acuerdo...
Si tan light fuera la cosa...¿Tantas molestias se tomarían unos y otros?
A mi lo que no me vale es que se diga, como he leído por aquí..."¿Qué más dan los comentarios?, lo importante es la idea", claro, eso será si a tí no te afecta o no te interesa....o pensamientos como: "la familia es cuna de muchas cosas malas"....¡Anda! Y el ser humano también...y no por eso nos tenemos que aniquiliar.
Un poco de objetividad, información veráz y por favor menos demagogia barata, que no cuela.
Saludos Aníbal
Publicado por: Cris | 21/07/08 at 11:47
Desde luego, Aníbal, tienes razón. Seguiremos escribiendo y actuando todo lo que haga falta y más, mientras la EpC continúe existiendo. Lo mismo que haremos con otros muchos temas, todos aquellos que atenten contra las libertades y derechos fundamentales y contra nuestras propias convicciones. ¡Faltaría menos! Precisamente el problema de los españoles es que nos acostumbramos rápidamente a cuantas bazofia laicista nos imponen. Unos cuantos nos indignamos unos días o una temporada, y luego pasamos página, quedándonos pasivos ante lo que nos parece inevitable o, lo que es peor, "normal". Pues no, los impulsores del totalitarismo laicista siempre nos tendrán enfrente y seguiremos defendiendo aquello en que creemos hasta que se detenga su apisonadora de valores, o hasta que perezcamos en el intento.
¡Ánimo, Aníbal!
Publicado por: José Sáez | 20/07/08 at 22:39
Efectivamente Pedro Pablo así es. ¿Que dirian los que argumentan con mayorías la defensa de EpC si otro gobierno de mayoría decidiera encargar la asignatura de EpC a FAES y la Iglesia Católica?.
Publicado por: Anibal | 20/07/08 at 17:54
Me sorprende que Francisco se sorprenda tanto cuando escribo sobre EpC. No se a que te refieres con tener el tema asumido; mientras siga impartiendose EpC seguiré escribiendo sobre lo que pienso.
Publicado por: Anibal | 20/07/08 at 17:52
Mikimoss parece situarse al lado de las barbaridades que otro defensor de EpC, Jose Antonio Marina, publicó en Ser Audaces (ver en http://anibalcuevas.blogs.com/ser_audaces/2008/03/respuesta-de-jo.html). Entre otras lindezas adjudicaba a las familias el racismo, el terrorismo, etc... ¡Que miedo les da a algunos la familia!. Gracias a las familias las sociedades permanecen más fuertes, estructuradas y unidas. No hay mejor ambito para vivir que aquel que proporcionan un padre y una madre que se aman y aman a sus hijos. Hace años leí una entrevista realizada a un corresponsal de un diario británico en España (no recuerdo los nombres) que a la pregunta sobre qué le gustaba más de España contestaba que la gran cantidad de familias estructuradas. casualmente hoy, siguiendo con la lectura de "El guardián de mi hermano", el autor, al referirse a España escribe: "España es muchas veces injustamente catalogada como un país que tiene una vida cívica muy limitada porque tiene muy poca participación en asociaciones voluntarias. Pero sí tiene lazos familiares muy fuertes y muchas comunidades están intactas, incluso en las ciudades". No se porqué será pero da la casualidad que los grandes defensores de EpC ven la familia estructurada como una amenaza para la libertad y la autonomía de las personas, igual que los marxistas, laicitas y feministas radicales, es decir, los defensores de la ideología de género. Se llenan la boca de la palabra familia para confundirla con cualquier otro tipo de relación. ¡Que gran cosa es la familia!
Publicado por: Anibal | 20/07/08 at 17:30
Eso es lo terrible de EpC, que cosas tan importantes puedan decidirse a nivel político. De hecho, me da igual el contenido de EpC, pero lo que es intolerable es que el gobierno pueda decidir qué valores enseñar de forma unilateral.
¿acaso nadie recuerda que Hitler llegó al gobierno legítimamente, y con una mayoría aplastante? La cuestión de fondo, es si creemos que esa mayoría le daba derecho a utilizar el sistema, la propaganda y la educación, como lo hizo, aun con el apoyo de la casi totalidad de ciudadanos.
Es peligrosísimo seguir por ese camino: si EpC sigue adelante como un rodillo, cuando las cosas den la vuelta, si llega alguien que nos convenza para votarle y nos implanta Educación para la Marginación de los Inmigrantes, por ejemplo, ¿qué autoridad moral tendremos para decir que esa no es una competencia del gobierno?
Lo que está claro es que el gobierno actual es tan intolerante que ni siquiera considera que haya valores positivos fuera de los suyos propios, por eso no le parece mal enseñarlos a todo el mundo... ¡¡pero es que yo pienso lo mismo de los míos!!, y no por eso voy obligando a seguirlos a nadie.
Publicado por: Pedro Pablo | 20/07/08 at 12:01
Me asombras con esta presentación.Creo que a estas alturas de la cuestión ya tenias el tema de la EpC bastante asumido.No hay mucho que pensar con este tema y solo tiene una finalidad,algo que tu conoces muy bien.No te voy a explicar las razones que hatenido el partido del Gobierno actual en proponer toda esta corriente laicista que nos envuelve.Creo que nos encontramos ante una nueva etapa de la vida de este país,en el que se va arrinconar a todos los creyentes.Estamos ante algo nuevo, que nos va cambiar nuestra vidas y nuestra forma de pensar.Todos aquellos valores que tenemos como verdaderos,pierden la característica de verdad.
Un saludo
Publicado por: Francisco Lorenzo Salido | 20/07/08 at 1:07
"Una cosa son los valores que se enseñan en la familias y otra qué se debe enseñar para ser buen ciudadano y vivir en sociedad, ya que son dos ideas totalmente diferentes"
No entiendo cómo le puede parecer totalitario algo tan sensato y obvio. Piense un poco. Desde los códigos de la mafia siciliana hasta la amputación del clítoris son prácticas transmitidas por los progenitores. Más ejemplos: la abolición del trabajo infantil encuentra su máximo rechazo en las familias que lo utilizan como recurso. El aborto o la discriminación de la mujer también pueden ser prácticas consentidas y fomentadas en el seno familiar.
La familia no puede ser el círculo normativo último, porque no es el círculo máximo de convivencia. Tampoco el Estado. El nazismo nos enseño dramáticamente que la soberanía de los estados, su derecho a la no ingerencia, también tiene sus límites en la violación de los Derechos Humanos. Convivimos entre círculos normativos concéntricos, tal y como se enseña en EpC.
"la condición de ciudadano también te la puede quitar el sistema político de turno."
Oiga, pues naturalmente. ¿Por ejemplo, está en contra de que se regule la inmigración? Pues la concesión o retirada de la documentación que posibilita la libre circulación, el disfrute de multitud de ventajas sociales y oportunidades laborales, corre a cargo del gobierno de turno.
La ciudadanía no es la mera oriundidad, residencia o pertenencia a un grupo social, sino la posesión de unos derechos específicos de los que se carecería fuera de las murallas de la polis. La filósofa judía Hannah Arendt fue durante parte de su vida una refugiada y no le fue desconocida la suerte de los apátridas, es decir, aquellos cuyos derechos no son ni jurídicamente ni efectivamente respaldados por ningún Estado. Aunque Hannah Arendt no era jurista sabía perfectamente que los derechos fundamentales, sin un Estado que los reconozca y los proteja en su ordenamiento, no son más que simples nombres o vagos postulados filosóficos.
Pero el envés de los derechos son los deberes, y por eso la ciudadanía comporta responsabilidades con respecto a los demás. Unas responsabilidades que, según lo expuesto sobre la concentricidad de los círculos de convivencia, transcienden a las que se tiene con los miembros de tu familia, iglesia u otro colectivo.
"¿No es la Familia el lugar ideal para interiorizar y vivir las virtudes?"
Desde luego que sí. La familia es seguramente la institución donde con más efectividad se produce la endoculturación de los vástagos, fundamentalmente debido a que los lazos afectivos facilitan la asimilación de creencias y establecen un criterio de autoridad contra el que resulta muy dificil rebelarse. Los sacerdotes lo saben perfectamente y por eso, una vez consumada la separación Iglesia-Estado, en una sociedad cada vez más secularizada, la familia se ha constituído en el objetivo central de sus esfuerzos evangelizadores.
Publicado por: Mikimoss | 19/07/08 at 20:24