Contribución al sentido común
Creo que es bueno tener ideas claras, principios fuertes y sólidos sobre los que construir la propia vida y que sirvan para aportar algo para mejorar la sociedad en la que vivimos. No tener ideas propias es malo, sin ellas los hombres somos como papelillos a merced del viento de turno; y tan malo como no tener ideas o convicciones es tener una mente estrecha y dogmática.
Es bueno, intrinsecamente humano, tener una mente abierta para repensar y replantear los criterios. La lectura de "El guardián de mi hermano", libro que ya he citado en un par de ocasiones, me parece muy recomendable para este fin. Las ideas que el autor Amitai Etzioni expone son una gran contribución al sentido común.
Se puede no estar de acuerdo en todas las ideas pero se trata de un ejercicio honrado de reflexión y de búsqueda de lugares de encuentro, algo especialmente necesario en la España de 2008. Frente a los intentos de imposición doctrinaria o las tibiezas sin principios sólidos, necesitamos reflexión desde la libertad y el respeto a la verdad y el bien.


























Las personas maduras, sean católicas o no, conocen sus limitaciones y en su busqueda del Bien, la Verdad y la Belleza nos dejamos orientar y guiar por quienes nos inspiran confianza. El criterio propio es la conjunción de lo descubierto y a esto se llega de muchas maneras. Asumir como propio algo aportado por otros es perfectamente compatible con la libertad. El ser humano es limitado por naturaleza, los mayores monstruos a lo largo de la historia han sido aquellos que se creian ilimitados.
Publicado por: Anibal | 19/07/08 at 16:18
Anibal dixit: "No se porqué cita con tanta profusión a los padres católicos."
No por ninguna animadversión particular, sino porque mis reflexiones se las dirijo a usted, que es católico.
"Indudablemente los católicos intentamos transmitir las creencias propias a los hijos, sería absurdo no hacerlo."
Pero a EpC la estáis acusando de ser un instrumento del Gobierno para "adoctrinar en el socialismo" y otras lindeces. Si el debate no es una mera farsa y pretendéis argumentar vuestra objeción a la asignatura entonces habrá que discutir qué significa adoctrinar. Para mí adoctrinar es que un señor imbuído de una autoridad cuasidivina establezca la Verdad, el Bien y la Belleza desde un púlpito donde se encuentra censurado cualquier alegato distinto al así sea. Para mí no es adoctrinar exponer de manera razonada, abierta al diálogo crítico y al rebatimiento por el argumento más poderoso, la genealogía de los valores que fundamentan los resultados normativos recogidos en los tratados internacionales de derechos, en nuestra Constitución y en nuestras leyes democráticamente aprobadas.
"No veo que sea incompatible ser buen fiel y autónomo a la vez."
Pues es obvio. Para ser buen fiel católico hay que delegar el criterio último sobre lo que es cierto y lo que no en otra persona, mientras que, como la propia palabra indica, el ser autónomo establece por sí mismo dichos criterios. No entro a valorar la validez de los criterios ni la naturaleza de su justificación, sino quién es el sujeto que los establece.
"ojalá EpC tuveira tan pocos dogmas como la religión católica"
Por favor, dígame un sólo dogma real de EpC.
Publicado por: Mikimoss | 19/07/08 at 12:44
No se porqué cita con tanta profusión a los padres católicos. La labor de todo buen padre es dar criterio a los hijos y ayudarles a descubrir y hacer suya una forma de vida. Indudablemente los católicos intentamos transmitir las creencias propias a los hijos, sería absurdo no hacerlo. El proceso educativo es gradual, en función de la edad. No veo que sea incompatible ser buen fiel y autónomo a la vez. Cuestionarse los principios es muy humano. Los dogmas de la religión católica son muy pocos, muy pocos ... ojalá EpC tuveira tan pocos dogmas como la religión católica.
Publicado por: Anibal | 18/07/08 at 17:02
Me pregunto si un padre que prohibe a su hijo asistir a clase de EpC por miedo a que en ella le enseñen ideas que puedan entrar en confrontación con los principios que impone la doctrina religiosa que profesa demuestra tener una mente abierta y crítica o, por el contrario, una estrecha y dogmática. Y lo que más me desasosiega, ¿qué clase de inteligencia está fomentando en su hijo?; ¿una que vaya a conformarse con argumentos de autoridad -ya se asuma ésta por vía familiar, eclesial, educativa, laboral u estatal- y la comunión con decálogos morales fosilizados u otra que esté en disposición de criticar sus propios prejuicios para, si se da el caso, liberarse de ellos? ¿Los padres católicos educan a sus hijos para que lleguen a convertirse en personas autónomas o, por el contrario, para que se hagan buenos fieles? Que el hijo de un católico se cuestione los dogmas de su religión, ¿es un éxito o un fracaso educativo? Pienso que en la respuesta a estas preguntas se encuentra la piedra de toque que permite distinguir el adoctrinamiento de la educación.
Publicado por: Mikimoss | 15/07/08 at 22:07