Leía una cita de Eugenio D`Ors que dice así: "La frondosidad de un árbol viene de aquellas ramas que le fueron podadas a tiempo" y no pude dejar de pensar en la educación, en la formación de las futuras generaciones. No me canso de escribir acerca del error que supone no reconocer la existencia de lo bueno, lo mejor. ¿Cómo se va a educar si no se tienen referencias?
Para muchas personas, entre las que se encuentran no pocos padres y educadores, la educación consiste simplemente en dejar pasar el tiempo y en que los niños y chavales vayan experimentando. Pienso que en el fondo lo que les ocurre a esos padres y educadores es que les faltan convicciones, en algunos casos no transmiten nada porque no tienen nada que transmitir, en otros les falta convicción en lo que creen. Como dice David Isaacs, la virtud principal de los padres debe ser la fortaleza
Mientras tanto el fracaso escolar sigue aumentando, más del treinta por ciento de los chavales españoles abandonan el sistema educativo; y las leyes siguen fomentando el absentismo y el "haz lo que quieras, que nadie te diga nada".
Las personas, como los árboles, necesitamos podar las ramas. Si no se hace así corremos el riesgo de que estas crezcan y crezcan pero sin orden ni armonía afectando a la raíz y finalmante al árbol entero.





























Yo no creo que sea un tema de egoísmo desmedido, como dice Beatriz: tengo y conozco bien a muchos amigos en esa situación como para pensar eso.
Lo que ocurre es que hoy en día muchos se pasan más de 30 años preparando su vida, que si la carrera, que si el trabajo, que si la pareja... todo lo dejan atado y bien atado antes de poder tener un niño, porque en verdad lo consideran algo importante. Pero luego resulta que los hijos lo cambian todo: cambian tu modo de vida, tus relaciones, tu estado físico... y tus prioridades. Y entonces para muchos resulta un choque brutal: tanto tiempo para construir algo que en un momento ves que ya no vale lo mismo.Y mucha gente se resiste a aceptar eso, que construyó el edificio que no quería, y desgraciadamente, en los peores casos llegan a no aceptar su nueva situación, y prefieren mantener el antiguo edificio...
Como has comentado en un post posterior, hay que construir la familia cuando toca. Esperar a tener la vida hecha para encontrar alguien "compatible" con quien hacerlo, es la mejor forma de que la vida no sea una historia común, sino dos historias paralelas, y será dificilímo conseguir que dos historias paralelas lleven al mismo sitio durante toda una vida (como si ya no lo fuera con una sola...)
Un saludo y gracias por SER AUDACES, un excelente blog
Publicado por: Pedro Pablo | 09/06/08 en 13:25