Hace unos días impartí una conferencia sobre Matrimonio y Familia. Al finalizar mi intervención una madre de familia que se mostraba preocupada por sus hijos y la sociedad en la que vivimos, me preguntó qué podiamos hacer los padres para "proteger" a los niños frente al ambiente.
Le contesté que no creo que estos tiempos que nos ha tocado vivir sean peores que otros. A nuestros hijos les tenemos que "proteger" haciendoles atractivo el bien, ayudandoles para que sean personas que quieran hacer el bien. No solo no pienso que estos sean malos tiempos, sino que la situación actual es muy buena para formar ciudadanos comprometidos, idealistas que pisen la realidad.
"Muchas veces me he preguntado: ¿cómo cambian las sociedades de manera radical, aparte de con la violencia de un ejercito de ocupación? Solo he encontrado una respuesta: cuando surge un movimiento social". Esta afirmación de Amitai Etzioni en su autobiografía "El guardián de mi hermano" me suele servir para reflexionar sobre el papel que tenemos las personas, y por tanto nuestros hijos también, en la mejora de la sociedad.
Una de las realidades más educativas que puede vivir un hijo es ver a sus padres participando activamente en la mejora de la sociedad en la que viven, abiertos a otros y no replegados en sus cosas. La confianza, el optimismo, la fortaleza de empezar una y otra vez hacen escuela. La familia debe ser una escuela de ciudadanía y los padres, maestros imprescindibles.


























Hola,
Resulta interesante, pues para algunos estos tiempos son peores, y para otros todos los tiempos tienen su carne y su hueso.
Al fin y al cabo, son opiniones. La verdad es que sea como fuere, la formación en la familia resulta fundamental en cualquiera de los dos casos, puesto que eso ha de ayudar a nuestros hijos a distinguir el bien del mal y optar por el bien, viviendo en el mundo, sin ser del mundo.
Gracias y bendiciones.
Publicado por: JORGE | 19/06/08 at 16:08