El comentario que ha dejado Beatriz en "Podar las ramas" me hace recordar la idea chestertoniana de que para casarse hay que estar loco y para tener hijos, muy loco. Efectivamente hay muchas personas que planifican todo mucho, qué voy a estudiar, cuando voy a terminar los estudios, en que voy a trabajar, a dónde voy a llegar en mi carrera profesional ..... y al final, muy al final, se plantean ¿casarse?, ¿vivir juntos?, ¿tener un hijo?
Como suele ser muy al final, cerca de los treinta y cinco o cuarenta años, ocurre que muchas mujeres no consiguen quedarse embarazadas y comienza la locura de la inseminación artificial, la fecundación in vitro..... Si lo consiguen, ni el cuerpo ni el tipo de vida que han llevado se adaptan a tener un niño y empiezan los problemas.
En fin, y perdón por volver a citar a Chesterton; los que acaban mal de la cabeza son los racionales, los que lo organizan todo, los que planifican. Los más cuerdos, los locos que deciden hacer las cosas sin tanta planificación, se casan cuando se enamoran de la persona con quien quieren pasar el resto de su vida, tienen hijos cuando son jovenes y disfrutan del misterio y la locura de formar una familia.





























Muchas gracias Juan dbz por tu testimonio. Tener hijos es algo maravilloso a cualquier edad. Sin embargo, como bien dices, hacerlo de joven tienen muchas ventajas, tambien para los hijos.
Publicado por: Anibal | 01/07/08 en 15:06