Conciliación y libertad
Mi post de hoy lo ha provocado un dibujo que aparece en el libro "Dueños de nuestro tiempo" (Editorial Ariel) de la profesora Chinchilla, directora del Centro Internacional Trabajo y Familia. Según mi opinión, las políticas de fomento de la Conciliación personal y familiar que practican las administraciones públicas, sean del signo que sean, pasan por "obligar" a las personas a hacer cosas y adoptar determinados patrones de conducta y de vida en el hogar.
Todo se centra en los roles o papeles. Por ejemplo, parece un dogma que la mujer trabaje fuera de casa o que las tareas del hogar se repartan al cincuenta por ciento. Se trata de pura tecnocracia y búsqueda de la "eficacia". ¿porqué no fomentar que cada uno haga aquello que desea y que considera mejor para su familia?, ¿porqué la manía de imponer cuotas a todo?.
En diversos post he comentado que la lógica de la eficacia no vale para considerar los temas de matrimonio y familia; estos se mueven en otra esfera, la lógica del amor. Mientras las relaciones en la familia se muevan en el terreno de los roles o papeles estaremos errando el tiro. Las relaciones familiares deben ser de amor y entrega de unos a otros, eso es lo que hay que fomentar, y pertenecen al ámbito de la libertad, del misterio. Por eso me gusta el dibujo del libro de la profesora Chinchilla; se mueve en el terreno de la libertad de las personas y no en el de los modelos obligados y los esquemas inamovibles.






























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