Carta abierta a D. Jose Antonio Marina
Estimado profesor Marina, soy padre de 4 hijos y objetor de conciencia a Educación para la Ciudadanía. En los últimos años he leído alguno de sus libros ("Ética para náufragos" y "El misterio de la voluntad perdida"), sin embargo reconozco que sus últimas actuaciones en defensa tan cerrada de EpC me defrauda considerablemente.
Acabo de leer publicada la siguiente frase atribuida a usted y me gustaría saber si es verdad que la pronunció ayer en Ciudad Real: "¡No me voy a fiar de la educación moral que les den sus padres!" (recogida de http://ciudadrealenlibertad.blogspot.com). Si la frase que se le atribuye no es cierta no siga leyendo esta carta y le ruego que me perdone por haberle molestado.
Por el contrario, si la frase es cierta me gustaría que supiera que me está usted ofendiendo gravemente. Me considero una persona madura y respetuosa, llevo muchos años participando en la sociedad civil a través de diversas asociaciones familiares así como en el colegio de mis hijos y escribiendo en mi blog. Lo único que me mueve es aportar lo mejor de mi para contribuir a construir entre todos una sociedad mejor.
España es una Nación formada por ciudadanos libres y la objeción de conciencia es un derecho propio de ciudadanos de un país democrático. Con la frase citada demuestra usted una soberbia supina y unas convicciones democráticas muy poco afianzadas.
Creo que ni usted ni quienes se oponen tan ferozmente a los padres objetores se dan realmente cuenta de en donde se han metido. Pretenden invadir espacios sagrados de las personas y deben saber que aprecio y agradezco las ayudas que se me dan para educar mejor a mis hijos pero que no permito que nadie me imponga la educación que doy a mis hijos, no tolero que nadie me imponga creencias ni formas de vida. Usted no es nadie para confiar o no confiar en la educación moral que doy a mis hijos, se arroga un papel que nadie le ha otorgado, usted me sobra y sobra a las personas que creemos en la libertad y confiamos en las personas.
Con un escrupuloso respeto a personas e instituciones y utilizando los canales jurídicos e institucionales adecuados, los padres objetores vamos a llegar hasta el final. Mis hijos son lo más sagrado que tenemos mi mujer y yo, nuestra responsabilidad es mucha, les hemos dado la vida física y seguimos alimentándoles afectiva y moralmente. Si desea apoyar la labor de los padres y poner sus talentos a nuestra disposición para que nosotros eduquemos a nuestros hijos, caminemos juntos. Si lo que busca es cruzarse en nuestro camino para suplirnos tenga por seguro que lo va a tener muy, pero que muy difícil.
Le saludo muy cordialmente


























Allwil así me pareció que era. saludos
Publicado por: Anibal | 04/11/08 at 21:29
Mis disculpas a Aníbal por el lapsus. Efectivamente, pretendía contestar al comentario de José Antonio Marina.
Hace mucho tiempo que vengo diciendo a mis compañeros profesores de Filosofía que padecen cierta fascinación por él, que si bien el profesor Marina suele acertar en cuestiones más o menos superficiales y evidentes (lo cual no deja de ser un logro en estos tiempos), en cuestiones de fondo no puedo estar más en desacuerdo con él.
Publicado por: allwill | 04/11/08 at 21:20
Allwill yo creo que en vez de respuesta a Anibal debieras poner respuesta a J.A. Marina que es quien hace las propuestas que tu criticas, por mi parte no puedo estar mas de acuerdo con lo que dices.
Publicado por: Anibal | 29/10/08 at 10:33
Respuesta a Aníbal:
- No creo que la objeción de conciencia sea una "creación", en el sentido de un "invento", sino parte del derecho natural a la libertad ideológica. En este sentido, el ordenamiento jurídico se limita a reconocer un derecho que ya estaba ahí.
No entiendo que pueda significar que su origen sea una "ética laica"; si puedo, en cambio, encontrar muchísimos ejemplos concretos a lo largo de la Historia en los que determinadas personas se han opuesto a las pretensiones de imposición ideológicas del poder político contrarias a sus creencias religiosas, aún a costa de su propia vida; el tema se puede rastrear hasta, por lo menos, el caso de los Macabeos, en el Antiguo Testamento.
- Nadie afirma que el estatus de padre confiera "infalibilidad educativa"; claro que tampoco nadie, en su sano juicio, deduciría de ahí que el Estado (es decir, esa parte de la casta política y sus burócratas a sueldo que en un momento dado detentan el poder político, no lo olvidemos), sí ostenta esa infalibilidad.
- El derecho de los padres a ser los responsables de la educación moral, filosófica y religiosa de sus hijos está enunciado, tal cual, y sin dar lugar a interpretaciones restrictivas, en todas las declaraciones, pactos, etc. sobre derechos fundamentales, e incluso en nuestra Constitución.
El derecho del Estado a imponer unos contenidos morales e ideológicos determinados, que los ciudadanos deban aceptar y asumir, no aparece por ningún sitio, como es lógico en un régimen donde en teoría se respetan los derechos fundamentales.
- El derecho de los niños a la educación exige que el Estado no impida que ello sea posible en un régimen de libertad (por ejemplo, favoreciendo la iniciativa para crear centros educativos de ideario propio con los que los padres puedan sentirse identificados), pero en modo alguno le da derecho al Estado (es decir, es parte de la casta política ...) a decidir los contenidos morales que deben aceptar esos niños mediante una asignatura oblitatoria y evaluable.
- Los padre no organizamos manifestaciones y pleitos (algunos, sí) contra las televisiones porque el Estado (aún) no obliga a nuestros hijos a ver la tele para obtener un título académico, ni a aceptar sus contenidos. La objeción de conciencia se plantea frente a una obligación legal impuesta por el Estado. El ejemplo es una memez.
Publicado por: allwill | 28/10/08 at 18:31
Hola,
Yo soy el que hizo la pregunta, y doy fe de que, entre otros disparatesdijo textualmente la frase citada en www.ciudadrealenlibertad.blogspot.com, en la "kilométrica" respuesta que recibí (total, en medio minuto le expuse yo lo mío: es o no cierto que se pretende en EpC realizar una educación moral -o ética, si es que quieren llamarla así; al fin y al cabo, una palabra procede del latín y la otra del griego, pero significan lo mismo-; a él le costó como 15 minutos responderme).
Gracias por la carta abierta. Retrata la posición de muchos objetores. Nos anima a seguir avanzando por este difícil camino. Y en esta ocasión a dado pie al Sr. Marina a clarificar su verdadera postura, la de intransigencia absoluta con los objetores por razones de una argumentación de lo más débil, con todos los respetos.
Publicado por: Rafael Ruiz | 30/03/08 at 23:08
Escribe en este mismo blog el Sr. Marina que EpC es "una asignatura que ya se estaba dando a traves de la asignatura de etica, de las asignaturas transversales en valores morales, y de las tutorias".
Admitiendo tan afirmación tan solo a efectos puramente dialécticos, ¿por qué tanto empeño gubernamental en implantarla?
¿Qué llevaría a Peces-Barba a asegurar que su sola introducción en el sistema educativo justificaba toda la legislatura recién acabada?
También asegura que "el estatus de padre no confiere infalibilidad educativa"... Muy cierto (como tampoco confiere infalibilidad educativa la condición de docente). Lo que sí confiere la condición de padres es el derecho preferente a decidir la educación moral que hayan de recibir sus hijos. Así lo reflejan todos los tratados internacionales, que explícitamente proscriben que ni el Estado ni ninguna otra institución o persona pueden coartar el ejercicio de ese derecho y determinan que los hijos no pueden recibir ninguna formación moral que contradiga la elegida por sus progenitores.
Publicado por: José Carlos Muñoz | 30/03/08 at 22:48
Muchas gracias a Javier Ortín por tu comentario y elogio del blog. saludos
Publicado por: Aníbal | 30/03/08 at 20:44
Gracias por tu comentario David, vale su peso en oro viniendo de un padre de familia tan comprometido como tu.
Publicado por: Aníbal | 30/03/08 at 20:41
Estimado amigo: COmo puede verse por mis escritos, soy un defensos de la objeción de conciencia como gran creación de la ética laica, porque protege a la sociedad civil frebnte al Estado. De manera que me parece muy bien que hayan objetado. Creo, sin embargo, que en este caso la objeción no está fundamentada, pero eso es cosa de los jueces.
La frase que le ha irritado significa tan solo lo siguiente: el estatus de padre no confere infalibilidad educativa. Hay padres que educan bien y otros que educan mal. Sin duda alguna las grandes virtude se aprenden en familia, y tambien los prejuicios de todo tipo -socialers, políticom religiosos- se transmiten a través de ella. ¿Donde cree que han aprendido los racistas negros americanos su fanatismo?¿Y donde aprendieron el machismo los españoles durante siglos?¿Y los mártires de Al'a, y los terroristas vascos? En este asunto se ha hablado mucho del "derecho de los padres a educar". Es el niño quien tiene el derecho aser bien educado. Y en esa buena educación, debemos colaborar todos. Que se haya organizado este barullo por una asignatura que ya se estaba dando a traves de la asignatura de etica, de las asignaturas transversales en valores morales, y de las tutorias, me parece incomprensible. ¿Por qué no organizn los padres manifestaciones y pleitos contra las televisiones,que son las que están verdaderamente educando en valores a sus hijos?
Publicado por: jose antonio marina | 30/03/08 at 20:24
Yo también espero que esa frase no sea cierta.
Pero hay mucha gente que delega la educación de sus hijos al estado, sin asumir responsabilidades de ningún tipo. Y el estado no cumple y no tiene porqué cumplir ya que no es su misión.
Sin entrar en más detalles, te felicito por tu blog y me sumo junto con mi familia a la defensa al derecho de los padres a elegir y realizar la educación que quieren para sus hijos.
Publicado por: Javier Ortín | 29/03/08 at 12:02
Me ha gustado mucho la carta. Echo en falta quizá un poquito más de cuchillo, pues creo que esta gente sólo reacciona cuando se le pega muy duro. Aun así, la carta es clara y tajante. Me gusta. Yo sólo añadiría que "si nosotr@s parimos, nosotr@s decidimos... ¿O no? ¡Ah! ¿Que no es así? ¡Estupendo: Prohibido abortar! ¿Sí es así? ¡Estupendo: Deroguen EpC!
¿O es que esto va a ser la ley del embudo?
¿Pretenden acaso hacernos creer que "Tejidos y novedades en el piso de arriba" es igual a "Te jodes y no ves nada y encima te pisan? No, queridos. No a mí. No con mis hijos.
David del Fresno
Publicado por: David del Fresno | 29/03/08 at 7:49