Hace unos días asistí a una boda y me fijé en una frase que se dicen los novios: "prometo serte fiel". Esa es la afirmación que hombre y mujer se hacen al contraer matrimonio; no se dicen "prometo sentir siempre lo que siento ahora". Esta idea me parece nuclear para entender y construir un matrimonio. Prometer fidelidad es sinónimo de esperanza, de libertad, de querer querer al otro. Supone entregar incondicionalmente el futuro y construir juntos la historia.
Lo que se siente es pasajero, cambia y en muchos casos no se es dueño de esas variaciones que dependen de factores externos. Se trata de una promesa imposible de cumplir, es más, me parece antihumana. ¿Cómo obligar a alguien a sentir lo que no siente? ¡que absurdo!.
Sin embargo ser fiel es algo muy humano, muy natural y...... muy posible. Depende en gran medida de creerse capaz de cumplir, de estar convencido y de ser consecuente cada día. Mañana escribiré más sobre la fidelidad.





























Hola
Excelente e inteligente reflexión sobre el detalle de la fidelidad -escuchado cien mil veces sin atención- en aquella boda. ¡Cómo nos perdemos detalles tan importantes! Sin embargo, permíteme señalar que el Matrimonio es una decisión hecha por amor y el amor no es sólo un sentimiento. El sentimiento es variable, voluble... un condimento. En cambio el amor lo es todo... pero hay que construirlo, con esa promesa de fidelidad, tanto en el dolor como en la alegría, a la luz y a la sombra, y en esas cotidianeidades ser además fiel a uno mismo.
Saludos.
Publicado por: El Náufrago | 24/02/08 en 2:12