En una reunión de los ministros europeos de Educación, Roman Giertych, viceprimer ministro polaco y titular de Educación ha vuelto a marcar distancias con respecto a la UE al proponer una Carta de los Derechos de las Naciones Europeas que, con la promoción de valores como la identidad nacional y el respeto a la vida y la familia, prohíba taxativamente el aborto y limite "la propaganda homosexual".
Giertych también manifestó: "No hay futuro para este continente si no empleamos todos nuestros medios para favorecer a la familia. Seremos un continente ocupado por representantes del mundo islámico, que sí se interesa por la familia".
La Comisión Europea, siempre tan politicamente correcta, calificó de "lamentables" las palabras del político polaco. Me gustaría saber que piensan de verdad, en el fuero de su conciencia, muchos politicos y periodistas que instalados en su mediocridad y aburguesamiento callan sus ideas.
Polonia es un país de valientes y emprendedores. Superó la barbarie nazi y fue guía de otros países europeos sometidos al totalitarismo comunista para alcanzar su libertad. Abolió la legalización del aborto introducido por los nazis y reafirmada por los comunistas y hoy se sitúa a la vanguardia de la defensa de los principios que fundaron Europa y la civilización occidental.





























Sinceramente y ya que lo preguntas, me hubiese gustado que esto lo hubiese dicho otra persona y no Giertych, que es miembro de un partido ultra-nacionalista-clerical-conservador, la Liga de las familias polacas.
Lejos -desde mi punto de vista- el más extremo -en el mal sentido de la palabra- de los partidos que forman el gobierno en Polonia. El más pequeno, además.
Yo he aprendido una cosa en estos anos en Alemania, algo que se aplica a muchos países de Europa: que muchas veces, estos luchadores por las familias, lo son sólo en su país; pero en el resto del mundo... En otras palabras, sólo defenderían los derechos de los suyos (polacos, alemanes, rusos, etc.) por razones evidentemente nacionalistas.
Creo que hay una utilización de la doctrina cristiana para sus propios fines.
No digo que necesariamente sea la intención de este ministro polaco, pero me atrevo a decir que sí es una ideología que está muy presente en su partido.
Saludos!
Publicado por: Marta Salazar | 10/03/07 en 13:44