Quienes defienden la dialéctica antiguo-moderno, progresista-reaccionario lo suelen llevar a lo absoluto. Por contra, esa idea no les vale para la dialéctica bueno-malo, verdad-mentira y si mencionas estos binomios te tachan de integrista e intransigente.
Para ellos lo bueno y lo verdadero son relativos y lo hacen depender de la conciencia de cada uno, es decir son relativistas. Sin embargo lo progresista y lo moderno no es relativo, es absoluto y lo hacen depender de sus creencias, sin embargo no se consideran integristas por ello sino demócratas.
La diferencia estriba en que son categorías de distinto nivel. Lo progresista y lo moderno corresponden a dimensiones políticas o sociológicas y poco tienen que ver con lo mas profundo del hombre.
Lo bueno y lo verdadero, por contra, corresponden a categorías mucho mas metafísicas y tiene mas que ver con la felicidad de la persona. En esa lucha interior que se da en toda persona cuando lo que es un bien no corresponde con lo que apetece siempre se puede recurrir a lo sociológico para elegir y, aparentemente, ser feliz.
El pensamiento único que nos invade, como buen hijo del marxismo, deja poco margen para la libertad de las conciencias. ¿En nombre de qué hay que admitir que lo moderno y progresista existe como valores absolutos? ¿Porqué el bien y la verdad, por contra, deben de ser considerados cómo valores relativos?
Decía Chesterton que “las ideas actuales son ideas cristianas que se han vuelto locas”. El hombre, ser limitado por naturaleza, tiene necesidad de lo absoluto para guiar su conciencia y su comportamiento. El problema está en que ese absoluto se lo ofrecen hoy otros hombres, limitados cómo él.





























A mis amigos Soydeizquierdas y Rodriguez os diré que lei hace algún tiempo en un libro de Benedicto XVI que el punto de encuentro de los creyentes y no creyentes es la duda. La duda es consustancial al hombre, tanto al creyente como al no creyente y es en ese espacio en donde podemos encontrar puntos en común. Como creyente creo que existe Dios y por tanto la Verdad pero también se me plantean dudas, mi fe no es la fe del carbonero sino la del hombre inquieto que busca la felicidad, igual que vosotros dos. La fe no es una postura comoda o facil, la fe es comprometida y muchas veces dura de vivir aunque tambien me proporciona una gran felicidad. En cualquier caso ni mis dudas ni las vuestras hacen que exista la Verdad o no. la Verdad existe independientemente de lo que creamos nosotros. Por cierto, desde que sale el sol hasta que se pone la naturaleza nos grita que existe Dios, la razón y la inteligencia nos invitan a pensar que existe Dios. Permitidme la expresión pero es cuestión de enfrentarse a esto "a calzón quitado", sin cerrarse a nada y sin prejuicios. un cordial saludo a los dos.
Publicado por: Anibal | 23/04/06 en 18:42